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9/2/2025 Defender la Soberanía Venezolana ante las Crecientes Provocaciones de los Estados UnidosRead Now El Resist US-Led War Movement firmemente condena la creciente militarización del Caribe y las aguas costeras de Venezuela por parte de los Estados Unidos, incluso el despliegue provocador de buques de guerra y un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear cerca del territorio soberano de la República Bolivariana. Este agresivo aumento del poderío militar constituye una amenaza directa para el Gobierno y el pueblo de Venezuela y una violación flagrante de su soberanía e independencia nacional.
Estados Unidos ha tratado durante mucho tiempo a América Latina como su propio corral, una postura formalizada por la Doctrina Monroe en 1823 y aplicada repetidamente mediante intervenciones militares. Desde la Guerra Hispano-Estadounidense hasta la declaración de Roosevelt en 1904 de que Estados Unidos era una «potencia policial internacional», la región ha soportado más de dos siglos de injerencia abierta y encubierta. Esta última escalada en Venezuela sigue a los nuevos aranceles económicos de Estados Unidos contra Brasil, la intensificación de la presión política hacia Colombia y las amenazas de invadir a México, lo que amplía el cerco político y militar de Washington sobre América Latina. Tras la victoria de la Revolución Bolivariana en 1999, el imperialismo estadounidense ha atacado sin descanso a Venezuela mediante sanciones, intentos de intervención y una guerra de propaganda dirigida no solo contra el Gobierno, sino contra toda la nación. En su primer mandato, la administración Trump intensificó drásticamente esta agresión al imponer sanciones petroleras graves en 2019, reconocer unilateralmente al líder golpista Juan Guaidó como el llamado «presidente interino» y congelar los activos estatales venezolanos en el extranjero. Estas medidas, que continúan bajo la administración de Biden, se paralizaba gravemente la economía de Venezuela, bloqueando acceso a alimentos, medicinas y productos básicos, a la vez que estrangulan la capacidad del país para participar en comercio internacional. La provocación más reciente de Trump consiste en desplegar una fuerza de ataque naval capaz de lanzar 268 misiles Tomahawk y desembarcar a 4000 marines con el falso pretexto de operaciones antinarcóticos. En medio de estas fuerzas militares desplegadas, Estados Unidos llevó a cabo un ataque aéreo contra un barco en territorio venezolano, en el que, según afirma, murieron 11 personas, tildadas de «narcoterroristas» por Trump, quien publicó un vídeo en X, sin pruebas sustantivas ni proceso judicial, antes de emprender una acción militar unilateral y asesinar a venezolanos. Al mismo tiempo, Estados Unidos aumentó la recompensa por el presidente Nicolás Maduro a 50 millones de dólares y realizó continuamente ejercicios militares conjuntos con Guyana a lo largo de la frontera venezolana, en un claro intento de intimidar a la República Bolivariana y preparar las bases para una intervención a gran escala. Esta operación, que se ha intensificado desde el empiezo de agosto, forma parte de una campaña de intimidación más amplia contra Venezuela, un asedio político-militar disfrazado de operación «antinarcóticos». Este tipo de narrativas, como la «guerra contra el terrorismo» anterior, se han utilizado históricamente para justificar la invasión de naciones, el asesinato de líderes y el saqueo de recursos. Las reservas petroleras de Venezuela, las más grandes del mundo, estimadas en 303 800 millones de barriles, representan un interés estratégico clave para Estados Unidos, que antes de la Revolución Bolivariana estaban dominadas por corporaciones multinacionales lideradas por Estados Unidos, un control que solo se rompió con la nacionalización y la soberanía ganada bajo Chávez. En respuesta a las crecientes provocaciones, el pueblo venezolano ha organizado una resistencia popular en defensa de su soberanía nacional. El presidente Maduro ha movilizado a 15 000 soldados, patrullas navales, drones y buques militares para defender activamente a Venezuela y el Caribe. Caracas ha intensificado las operaciones de vigilancia marítima, especialmente en el golfo de Venezuela y el lago Maracaibo, regiones amenazadas por los movimientos navales estadounidenses. Maduro también condenó el despliegue de buques con capacidad nuclear como una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, declarando: «¡Ningún imperio tocará el suelo sagrado de la patria bolivariana!». The success of the Bolivarian Revolution in breaking the US' decades-long grip on Venezuela is exactly why Washington has repeatedly tried to overthrow its government, from supporting the failed 2002 coup attempt against Hugo Chávez and many others after that, to waging relentless economic warfare through sanctions and threatening military intervention. In the face of this imperial aggression, the Resist US-Led War Movement expresses its full solidarity with the Venezuelan people and their ongoing struggle to defend their sovereignty. El éxito de la Revolución Bolivariana al romper el control que Estados Unidos sobre Venezuela que duró décadas es precisamente la razón por la que Washington repetidamente ha intentado derrocar a su gobierno, desde el apoyo al fracaso del golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002 y muchos otros después de eso, hasta la implacable guerra económica mediante sanciones y amenazas de intervención militar. Ante esta agresión imperialista, el Resist US-Led War Movement expresa su plena solidaridad con el pueblo venezolano y su lucha continua por defender su soberanía. MANOS FUERA DE VENEZUELA ESTADOS UNIDOS FUERA DE TODAS PARTES Comments are closed.
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